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Perfil cutáneo personalizado para identificar las necesidades de la piel y diseñar una rutina de cuidado adecuada.

Perfil Cutáneo Terra®

Hablemos de tu piel.

Cada piel tiene su propia historia.

Este recorrido te ayudará a comprender cómo se siente, qué observas en ella y qué necesita en este momento.

Hablemos de tu piel.
Nuestra forma de entender la piel.

La piel no es una etiqueta.

Tampoco las personas.

Cada piel es un ecosistema vivo: único, diverso y en constante cambio. Evoluciona con el paso del tiempo, responde al entorno y refleja la interacción entre nuestra biología, nuestros hábitos y el ambiente que nos rodea.

Por eso, el Perfil Cutáneo Terra® no busca decirte qué tipo de piel tienes. Busca ayudarte a comprender qué necesita tu piel hoy.

A partir de tus respuestas, interpretaremos las señales que nos muestra para ofrecerte una recomendación personalizada, respetuosa con su equilibrio y con el funcionamiento natural de su microbioma.

Porque cada piel tiene su propia historia.

Y cuidar la piel empieza por escucharla.

Comencemos.
 

Antes de comenzar, nos gustaría saber cómo te llamas.

Solo utilizaremos tu correo para compartir contigo el resultado de tu Perfil Cutáneo Terra® y las recomendaciones que hemos preparado para ti.

Empezaremos por conocer cómo se siente tu piel hoy.

No buscamos ponerle una etiqueta, sino comprender cómo la percibes en este momento. Tus respuestas nos ayudarán a interpretar sus necesidades actuales.


¿Cómo se siente tu piel
Cómoda y equilibrada.
Ligeramente tirante.
Muy tirante o seca.
Sensible o irritada.
Me cuesta definir cómo se siente.

Gracias. Ahora exploraremos cómo se comporta tu piel a lo largo del día.

Después de limpiar tu piel, ¿cómo suele sentirse?
Cómoda, sin necesidad de aplicar nada enseguida.
Un poco tirante.
Muy tirante o incómoda.
A veces depende del día.
No lo sé o no suelo fijarme.
Otro

No hay respuestas correctas. Observa tu piel limpia y sin productos por un momento: ¿qué es lo primero que notas?

A medida que avanza el día, ¿cómo suele cambiar tu piel?
Permanece prácticamente igual durante todo el día.
Se vuelve más brillante, especialmente en la zona T.
Empieza cómoda, pero después noto tirantez o sequedad.· Cambia según el día, el clima o las circunstancias.
No suelo fijarme en esos cambios.
Otro

Cada piel responde de forma diferente a los cambios y a los productos que utilizamos.

 Queremos conocer cómo suele reaccionar la tuya.

Cuando utilizas un producto nuevo, ¿cómo suele reaccionar tu piel?
Se adapta sin notar cambios importantes.
A veces noto una ligera sensibilidad que desaparece pronto.
Con frecuencia aparece enrojecimiento, picor o escozor.
Depende mucho del producto que utilice.
No lo sé o hace tiempo que no pruebo productos nuevos.

Ya conocemos un poco mejor cómo se siente tu piel.

Ahora queremos descubrir qué observas cuando la miras.

A veces, pequeños cambios en su aspecto nos ayudan a comprender mejor sus necesidades actuales.

Cuando observas tu piel, ¿qué cambios o características llaman más tu atención?
¿Hay alguna zona de tu rostro que se comporte de forma diferente al resto?
No, mi piel se comporta de forma bastante uniforme.
Sí, la zona T suele ser diferente.
Sí, las mejillas suelen ser diferentes.
Sí, noto diferencias en varias zonas del rostro.
No me había fijado hasta ahora.

La piel evoluciona con el tiempo.

Observar esos cambios también nos ayuda a comprender mejor sus necesidades actuales.

En los últimos meses, ¿has notado algún cambio en tu piel que haya llamado tu atención?
Sí, noto que está más seca o deshidratada.
Sí, noto más sensibilidad o reactividad.
Sí, han aparecido más imperfecciones, manchas o rojeces.
Sí, percibo cambios relacionados con la firmeza, las líneas de expresión o la luminosidad.
No, no he notado cambios importantes.

Cada piel tiene aspectos que llaman más nuestra atención que otros. Si tuvieras que señalar aquello que hoy merece un cuidado especial, ¿qué elegirías?

En este momento, ¿qué aspecto de tu piel te gustaría comprender o cuidar mejor?
Mantener la hidratación y el confort.
Mejorar la luminosidad y la uniformidad del tono.
Comprender mejor las rojeces o la sensibilidad.
Equilibrar el exceso de brillo o las imperfecciones.
Cuidar la firmeza y los signos del paso del tiempo.
Otro aspecto que aún no sé definir.

Cuando cambia la mirada, cambia la forma de comprender la piel.

Y cuando cambia la comprensión, también cambia la forma de cuidarla.

Ya conocemos un poco mejor cómo se siente tu piel y qué observas cuando la miras.

Ahora queremos comprender cómo la cuidas en tu día a día. No buscamos una rutina perfecta, sino conocer los hábitos que forman parte de tu realidad.

¿Cómo describirías tu rutina de cuidado facial actualmente?
Apenas utilizo uno o dos productos.
Tengo una rutina sencilla y constante.
Disfruto cuidando mi piel y sigo una rutina bastante completa.
Mi rutina cambia con frecuencia.
En este momento no sigo ninguna rutina.
Cuando eliges un producto para tu piel, ¿qué suele influir más en tu decisión?
Que respete mi piel y sus necesidades.
Los ingredientes o la formulación.
La recomendación de un profesional.
Opiniones o experiencias de otras personas.
La marca o la confianza que me transmite.
¿Con qué frecuencia observas cómo responde tu piel a los productos que utilizas?
Siempre intento fijarme en cómo evoluciona.
Algunas veces.
Solo cuando noto algún cambio.
Rara vez.
Nunca me lo había planteado.
¿Qué te gustaría conseguir al cuidar tu piel?
Que se sienta cómoda y equilibrada.
Mantenerla sana a largo plazo.
Comprender mejor lo que necesita.
Prevenir cambios futuros.
No lo tengo claro; por eso estoy aquí.

 

Comprender es el primer gesto de cuidado.

Ya conocemos un poco mejor tu piel y el contexto que la rodea.

Para finalizar este recorrido, nos gustaría saber qué es lo más importante para ti en este momento. Así podremos ofrecerte una propuesta de cuidado realmente personalizada y coherente con tus necesidades.

¿Qué es lo más importante para ti en este momento?
Cuidar la piel con tendencia a brotes e imperfecciones.
Calmar la sensibilidad y las rojeces.
Recuperar hidratación y confort.
Equilibrar el brillo y el exceso de grasa.
Mejorar la luminosidad y la uniformidad del tono.
Cuidar la firmeza y suavizar los signos del paso del tiempo.
Simplificar mi rutina de cuidado.
Todavía no lo tengo claro.
¿Cómo te gustaría que te acompañáramos a partir de ahora?
Con una rutina personalizada.
Con recomendaciones sencillas y fáciles de seguir.
Con información para comprender mejor mi piel.
Con una combinación de recomendaciones y aprendizaje.
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